Familias y escuelas
¿Qué riesgos tiene la IA para los niños y cómo podemos prepararlos?
¿Cuál es la respuesta breve?
Los riesgos que conviene trabajar son compartir información personal, aceptar respuestas incorrectas, encontrar contenido inadecuado y confiar demasiado en una herramienta. Preparar a los niños significa enseñarles a parar, comprobar y pedir ayuda, con actividades y límites adecuados a su edad.
¿Por dónde conviene empezar?
Por una conversación concreta: ¿para qué quieres usar esta herramienta? Inventar un personaje con un docente no plantea las mismas preguntas que conversar a solas con un chatbot sobre un problema personal. Antes de hablar de aplicaciones, aclaremos la tarea, el acompañamiento y qué información quedará fuera.
UNICEF incluye la seguridad, la privacidad y la preparación de los niños entre los requisitos de su guía sobre IA e infancia. Es una guía de recomendaciones, no una certificación de que una aplicación sea segura.
Fuente: UNICEF — Guidance on AI and children, version 3.0 (2025)
¿Qué información debería quedarse fuera de una conversación con IA?
En una actividad de aprendizaje, podemos trabajar con personajes inventados. Un cuento no necesita el nombre completo del alumno, su dirección, sus horarios ni una fotografía de su clase. Tampoco hace falta subir una conversación privada para practicar cómo escribir un diálogo.
- Cambiar nombres reales por personajes ficticios.
- Revisar el texto y los archivos antes de compartirlos.
- Consultar al adulto responsable si la herramienta solicita información inesperada.
¿Cómo les enseñamos a no creer todo lo que responde?
Podemos preparar un párrafo ficticio que contenga un error sencillo y pedir al grupo que lo contraste con un libro o una fuente elegida por el docente. Después, comparar el texto inicial con la corrección. No es necesario exponer a los niños a contenido peligroso para practicar el pensamiento crítico.
La pregunta útil es «¿cómo podríamos comprobarlo?». Que una respuesta suene amable, incluya una fecha o tenga buena ortografía no demuestra que sea cierta. Una referencia también debe abrirse y revisarse: su mera presencia no prueba la afirmación.
¿Qué cambia según la edad?
Estas son propuestas educativas, no permisos de acceso. Las cuentas y herramientas deben ajustarse a los requisitos del proveedor y a las normas del centro. Podemos enseñar estos hábitos sin que cada alumno tenga una cuenta.
- En primaria: demostraciones guiadas, ejemplos visuales y una regla fácil de recordar: si algo confunde, pregunta.
- Con preadolescentes: comparar respuestas, detectar información personal y explicar qué cambiarían.
- Con adolescentes: revisar fuentes, autoría y decisiones de publicación, incluyendo a quién puede afectar un contenido.
¿Qué hacemos si aparece algo incómodo?
Acordar una salida antes de empezar: detener la actividad, cerrar el contenido y avisar a un adulto de confianza. Conviene dejar claro que pedir ayuda es lo correcto, aunque el niño haya hecho clic por curiosidad. El siguiente paso lo decide el adulto siguiendo el procedimiento del centro o de la familia.
¿Cómo se practica en Defiéndete de la IA?
El programa de AI with Marcé convierte estas preguntas en situaciones guiadas: decidir qué datos compartir, cuestionar un contenido y ensayar cuándo pedir ayuda. Los ejemplos se adaptan a las edades del grupo. El objetivo es construir hábitos que se puedan explicar y practicar, sin prometer protección absoluta.
Defiéndete de la IA. Ver el programa y su PDF →¿Qué fuentes hemos consultado?
¿Cómo elaboramos estas respuestas?
Contrastamos las afirmaciones con las fuentes enlazadas. Las actividades son propuestas educativas de AI with Marcé; no resultados de estudios ni experiencias de aulas que no hayamos documentado. Las fechas indican publicación y cambios de contenido. Puedes escribirnos para señalar una corrección. Escribir a Alex.

